Edgar Nuñez es un chef carismático. También es un chef premiado. Por lo general nos tomamos los premios con muchas reservas, pero con Sud 777 entendemos que el nivel alcanzado, merece. Y tal vez no se encuentre entre los tres mejores, pero no deja de estar entre lo mejor del país. A mi parecer aquí se come mejor que en los dos más famosos de Polanco, por mucho. Aquí sales contento y pagas lo justo, a pesar del pedigree

Mamey

Nuñez es proactivo, dinámico. Dibuja un menú corto pero lleno de platos que se antojan, que se sienten en el paladar. Una de sus tendencias actuales consiste en “obligarte”, por así decirlo, a redescubrir los sabores de frutos y vegetales. Y así se organiza un mamey con caldo clarificado de jitomate y albahaca, y un plato de espárragos coordinados como pasta y entonados con una crema cítrica de toronja. Ambos platos sorprenden y a la vez son un poco extraños en el ataque, pero te seducen al final con sus sabores y texturas.

ESPARRAGOS

“FETUCCINI” DE ESPARRAGOS

Podría decirse que Nuñez es uno de los pocos cocineros mexicanos que se encuentra poco cercano a los jardines barrocos a los que se inclinan  exageradamente muchos chefs mexicanos, los que a veces dicen muy poco en la boca y solamente impresionan. Está más cercano a una actitud que lo avecina mucho a la simplicidad que impera en las mejores gastronomías del mundo, donde el producto es lo que habla.

CESAR SALAD

ENSALADA CESAR

Muchos de los ingredientes que utiliza proceden de sus huertos. Jamones que se producen en casa; detalles que se han venido agregando con un cuidado notable en la selección, tanto como el adicionar botellas a la lista de vinos, cada vez más nobles, al tiempo que la ejecución de su somelier Rubén se extiende a nuevos maridajes, a nuevas posibilidades.


OSTION Y FOIE

Involucrado en una dinámica que lo obliga a poner atención a otros negocios como sus foodtrucks, su restaurante japonés, los Dirás de Chia, y lo que se acumule, el chef pasa el mayor tiempo posible en la cocina, y eso se nota y se agradece; pero sobretodo se percibe en la mesa y en la boca.

bACALAO

PANZA DE BACALAO CON MOLE DE CENIZA

No se puede abundar mucho en el contenido del menú, que además se moverá pronto, cediendo a la inquietud de Edgar, pero su actual bacalao, con un mole de ceniza que lo “encharca” y lo nutre, es una de las mejores versiones de este pescado que hayamos probado recientemente.

tACO DE LENGUA 2

Su lengua, si la pides en taco o en plato, es un monumento a la textura y el sabor, que rivaliza fácilmente con las que tanto nos han enamorado este año en cantinas y fondas tradicionales. Tiene un lechón de buen nivel y unos ostiones servidos con foie y otros menjurjes que verdaderamente te llenan la boca de expresiones.

cAMARON 2

El camarón de profundidad enchipotlado se cuece a la sal y es un bocado portentoso. Ese camarón ¡parece cigala! Si pides el menú degustación seguramente ensayarás la ensalada César que se sirve con queso Cotija. Es una versión hecha con lechuguitas que muestran un sabor suave y una personalidad crocante que no te permite dejarlas abandonadas al plato.


tRES LECHES

A punto de cumplir ya siete años en el mes de julio (777) Nuñez ha alcanzado una madurez  notable, la que advertimos y aplaudimos. Tal vez el avance con respecto al año pasado es imperceptible para nosotros, pero en la mesa el gusto celebra y el paladar se regocija en Sud 777. Ojalá siempre se mantenga cerca del fogón, lo anotado no se logra de otra forma, pero debe sostenerse.

Boulevard de la Luz 777. T. 5568 4777

DONE