La gracia en este sitio consiste en llegar a saborear los platos de siempre con las virtudes expuestas y la cocina exacta. El Tajín representa un manojo de oportunidades para ensayar sabores correctos.

Hoy, en las manos de nuevos dueños, El Tajín se arriesga a hacerse presente ofreciendo menú especial en fin de semana, platos nuevos y eventos programados. Todo, lo necesario pues, para reinventarse.

El Tajin

Desde las tortillas, por ejemplo, estas gordas de masa fresca son el ropaje para cubrir las carnes bien nutridas del conejo en salsa borracha; de la lengua a la veracruzana y hasta de esa jugosa pechuga empanizada con amaranto (en foto), que realmente sorprende.

Pollo con costra de Amaranto -1

El Tajín es un sitio de culto. Cocina veracruzana y yucateca, que persigue aún las recetas de Alicia Gironella. En este discreto restaurante empotrado en el Centro Cultural Veracruzano, en Coyoacán, es común ver desfilar políticos y artistas. Para Susana Alexander: “se trata de un sitio de hábito para mí. Vengo todo el tiempo, sobre todo cuando actuó en el teatro de aquí. Todo es delicioso.”

El escenario prescinde de complejidades y ambiciones estéticas innecesarias. La terraza delimita el jardín del salón principal. Se come rico ahí, aunque no hay mucho que ver. Uno llega al Tajín en busca de muy buena comida y se va feliz de haberse reencontrado con una cocina entrañable y pulcra, pero sobre todo, con sabores que acarician la memoria y remiten a las tertulias de casa.

Picadas en el Tajín

Hay que hincar el diente al repertorio de antojitos iniciando con las picadas o las tostadas de marlín o los taquitos de lengua o los de chilorio, que todo sabe bien. Y las sopas, como la de lima, sofisticada y aromática; o el fideo seco con textura y mucho tono. Y luego los fuertes hasta llegar al postre, con sus pescados típicos y sus guisos que pican rico y no se alejan.

El Tajín es un referente de buena cocina mexicana, a la que siempre volveremos con buena cara, porque es un patrimonio de grandes valores.

Miguel Angel de Quevedo 687

T. 5659 5759